Liebre al vino tinto
Preparar liebre al vino tinto resulta más fácil con una guía limpia, en español y sin ingredientes mezclados en la introducción. Por eso esta versión separa cada parte de la receta.
Usa los consejos como ayuda para ajustar tiempos, sabor o presentación según el tipo de plato que estés preparando.
Resumen rápido
El resumen de esta receta de liebre al vino tinto es claro: ½ kilogramos de liebre limpia, jamón, cebollas medianas y coñac, pasos organizados y consejos para mejorar el resultado. Es una receta casera útil para cocinar con orden y servir en cualquier ocasión.
Qué necesitas para preparar liebre al vino tinto
Para preparar liebre al vino tinto, reúne los ingredientes antes de empezar y verifica que las cantidades estén listas para cocinar con más facilidad.
- 1½ kilogramos de Liebre limpia
- 200 gramos de Jamón
- 3 unidades de Cebollas medianas
- 150 mililitros de Coñac
- 100 mililitros de Aceite
- 750 mililitros de Vino tinto
- 1 pizca de Tomillo en polvo
- 2 dientes de Ajo
- 1 pizca de Pimienta negra en granos
- 1 pizca de Sal
Instrucciones
Sigue estos pasos para que liebre al vino tinto quede bien preparado, con los ingredientes incorporados en el orden correcto.
- Se trocea el animal y se reserva el hígado.
- Macere la liebre en un recipiente con el coñac, unas ramas de tomillo y una cebolla cortada en rodajas grandes.
- En una cazuela grande se saltea el jamón cortado en cubitos y dos cebollas cortadas en rodajas, con el aceite hasta que se dore procurando que no se pegue, se incorporan dos cucharaditas de harina.
- Poner en la cazuela los trozos de liebre y añadir un litro de vino tinto, condimentar con sal, tomillo, y unos granos de pimienta negra.
- Se deja la cazuela cociendo a fuego bajo por espacio de 45 minutos.
Consejos para preparar liebre al vino tinto
- Ten todos los ingredientes medidos o preparados antes de comenzar para que la receta avance sin pausas.
- Prueba y ajusta la sal al final, especialmente si usas caldo, queso, conservas o ingredientes ya sazonados.
- Sirve la receta recién hecha cuando sea posible, o deja que repose unos minutos si necesita asentarse antes de llevarla a la mesa.
